—Intentó asesinarte, es obvio Sofía ¿no lo ves? Alejandro Lombardi te cito ahí a solas para acabar contigo y así poder deshacerse de todo esto —Sofía arrugó el entrecejo. No, no sabía qué pensar de todo lo que Cooper botaba por su boca, ella sabía que Alejandro era un hombre cruel, pero de ahí a intentar matarla, ¿de verdad era tan malévolo para eso? Caminó al balcón, con Alex cargado, sintiendo como el frío de la noche pegaba en su rostro. No, no quería llorar, pero le dolía la sola idea de pensar que ese era el padre de sus hijos, la ahogaba, haciendo que las lágrimas se atoraran en sus ojos y un nudo en su garganta, porque a fin de cuentas ella seguía siendo un ser humano, un humano que sentía, dolor, y que debía ser fuerte como si no. —Es tan cruel —susurró herida. Cooper la tomó

