Narra Arthur El abuelo volvió a casa luego del alta, regresó con un tratamiento que prometió seguir al pie de la letra. Ahora más que nunca, estamos al pendiente de él. —Oh, mira como luces, tienes un semblante diferente. Roberto le ayudó al abuelo a bajar las escaleras para sentarse con nosotros en la sala de estar. —Gracias, mi querido nieto. Mi tío ya se radico junto con mi primo en la antigua mansión de la familia, era el lugar en el que vivía mi abuelo y su difunta esposa. —¿Necesitas algo más? —No, Robert, estoy bien. Mi abuelo nos ha citado a todos porque tiene algo importante que decirnos, todos sabemos a lo que se refiere. —Espero que hayas logrado pensar con calma, no queremos que te sientas presionado ni mucho menos. Sabes que ahora, lo que más nos interesa es que t

