14. Todos tienen un punto de quiebre.

1860 Words

Me aparto con una lentitud deliberada, asegurándome de que él sienta cada centímetro de distancia entre nosotros. Me aliso la ropa, tranquilamente, mientras su mirada me sigue, oscura y peligrosa, como si intentara leer mis pensamientos. Pero nunca lo logra. Ese es su mayor fracaso: creer que en algún momento va a entenderme. —¿Te vas a quedar ahí parado como una estatua toda la noche, Vicente? —le pregunto con una sonrisa perezosa, como si nada hubiera pasado. Él no responde de inmediato. Se queda mirándome, con esa expresión impenetrable que ha perfeccionado a lo largo de los años. Pero yo sé lo que hay detrás. El fuego. La rabia contenida. La obsesión. Todo lo que nunca admitirá pero que se refleja en cada uno de sus gestos. Es fascinante verlo debatirse entre esa fachada de control a

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD