Esteban espera en el vehículo con los niños, no le quedó marca en la cara del golpe de Cristóbal, pero sí le quedó en el alma. Se ha equivocado y lo sabe. El problema es que sigue equivocándose. Y cada día está más cerca de perder a Nicole. Al verla aparecer con Cristóbal abrazados, los celos se vuelven a encender en él como una dinamita a punto de explotar. No dice nada porque su hijo está ahí y no quiere montar un espectáculo con él al frente. Verónica se muerde la rabia al ver venir a su esposo con Nicole. Siente que ellos se creen con el derecho a andar juntos y coquetear como si fuera nada. Y luego la culpa a ella de coquetear con Klaus. Los dos amigos se suben al vehículo y parten rumbo al aeropuerto. El viaje de vuelta fue tranquilo y sin complicaciones. Los niños durmieron ca

