Caroline llegó en busca de su hermana, se sentía muy mal, había viajado varias horas, se sentía agotada y muy triste, desilusionada, no sabía cómo podría darle esa noticia, ella misma no podía soportarla. Pensaba que quizá no tendría la fuerza suficiente para decirlo, a su hermana aquello la lastimaría tanto o tal vez mucho más que a ella, Aisha no estaba enterada de su llegada, por lo que Amira sería quién la recibiría en el aeropuerto, al llegar, la chica la saludo con gusto. —As-Salaam Alaikum . —Va Alaikum As Salaam. —Qué bien que estés aquí de nuevo, a Aisha le dará mucho gusto. —No lo creo. —Dijo agachando la cabeza y comenzando a llorar de nuevo. —¿Qué es lo que pasa? —Preguntó preocupada. —Lo que tengo que decirle le dará tristeza y le provocará una gran ira. —Yo juro que n

