Rebecca pensaba que Luciano se había ido enfadado para no regresar más, por lo que se sorprendió cuando varios minutos después apareció de nuevo en su habitación. El joven entró de manera brusca sin siquiera esperar a que ella terminara de abrir la puerta o lo invitara a pasar. Se notaba realmente molesto. - Si es verdad lo que dices que entre nosotros no pasó nada, entonces quiero que me expliques qué es esto –exigió con rabia mientras sacaba el papel de garantía que Rebecca le había otorgado. - Yo no escribí eso –respondió ella de inmediato, aun cuando reconocía su letra y sí recordaba haberlo escrito, solo que le daba vergüenza admitirlo por lo que prefería negarlo. - ¿Es en serio? –Luciano no podría creer lo que escuchaba– Es tu letra y tu firma ¡míralo! –r

