Hoy, Isabella presentó ante todo Wallsvale las pruebas del caso de plagio. Demostró, con hechos y claridad, que todo el prestigio y el reconocimiento que Lily había obtenido se debía a robos de diseño. ¡Lily era una ladrona! —¡Increíble! ¿Cómo se atreve a seguir caminando por ahí? ¿Por qué la Asociación de Diseño de Moda de Wallsvale aceptaría a alguien como ella? —¡Qué vergüenza! —gritaban algunos—. No es de extrañar que haya sido capaz de algo tan ruin esta vez. —He comprado uno de sus diseños antes… ¡voy a vomitar! ¡Qué asco! —¡Exijo que la Asociación de Diseño de Moda de Wallsvale la expulse! —¡No es justo para los diseñadores que sí trabajan con esfuerzo! —¡De acuerdo! —respondieron otros al unísono. Lily se quedó paralizada frente a la pantalla, viendo cómo su pasado volvía

