Liam se quedó completamente sorprendido. Si la familia Montgomery era tan poderosa, y Alexander era en realidad el señor Montgomery … ¿qué he hecho? Le vino a la mente todo lo que había pasado y casi se dio un golpe en la frente. ¡Le pedí a un joven nacido con una cuchara de plata que aprendiera a cocinar conmigo! Había sido demasiado casual con Alexander … y ahora lo lamentaba profundamente. —¿Ves? —dijo Peppy, chasqueando la lengua con aire triunfal—. Por eso te dije que Alexander podría ser el protector perfecto para Bella. Eran solo gente común, y de pronto les decían que su hija, la dulce y sencilla Isabella, era una diseñadora de fama mundial, y que su futuro novio era el mismísimo señor Montgomery. Ni siquiera una telenovela tendría un giro tan dramático. Liam respiró hondo,

