¡Una semana de locura esta! Llevar a Richy de últimas compras para su boda y su consiguiente luna de miel en Miami, conllevaba un sinvivir de gestiones. ¿Y esto era la parte divertida de una boda? Miedito me daba. -Yo a estas alturas, pienso casarme con lo primero que vea en mi armario, ¡total! para lo que va a durar puesto. -Nos reímos juntos por mi comentario y mi mejor amigo entornó los ojos. -¡Vaya tortura de día! -caí de espaldas en el sofá. -¡Madre mía! Tremenda quejica que estás hecha ¿Quién es esta cascarrabias y qué diablos ha hecho con mi mejor amiga? - exclamó dramáticamente mientras le giré la mirada airosamente por su exageración.-En serio Oly, pareces una mala copia de la mujer vibrante y enérgica que eras. Ahora, - meditó su teoría mirándome fijamente, -te falta frescura,

