Ethan La miro a los ojos, simplemente me ha dejado congelado. Su pregunta reaviva aquella sensación extraña en mi, la confusión y ansiedad. No la culpo por ello, para estar ebria aguantó demasiado sin entrometerse en mis temas. Olive me escanea con sus ojos claros, obviamente está esperando una respuesta de mi parte. Suspiro sin saber que decir, en realidad lo sé pero me cuesta admitirlo y no se porque motivo, cuesta aún más en frente de ella. Su pequeña y pálida mano se posa sobre la mía en señal de apoyo, dándome aquel pequeño empujón que necesito. -Yo, no lo sé, Olive. Es complicado- le digo con una sensación amarga en la boca. Ella sonríe y suelta mi mano, se queda ahí, en el agua tibia, agitando sus manos por debajo. -No debe asustarte tener un hijo, Ethan. Además, si resultara

