-Es el baño de mujeres- digo secamente, aunque mi voz promete romperse pronto y manifestarse furiosa. -Lo sé ¿Estás bien?- pregunta. Asiento -Sí- Él sonríe, como si acabara de contarse un chiste interno y no quisiera que nadie lo sepa. -¿Por qué te atoraste?- pregunta como si no lo supiera. -Porque me estaba aburriendo y pensé que sería divertido...- respondo sarcástica. Su pose de chico seguro desaparece en cuanto mi tono hostil se hace presente. Se acerca un poco más y pronto me siento acorralada contra los lavados del baño. -¿Sucede algo?- me pregunta precavido. Puedo sentir su perfume desde aquí y eso está a nada de volverme loca. Controlate, Olive. -Nada que te incumba- murmuro de mala gana intentando no perderme en sus bonitos ojos color avellana. Él sonríe divertido y apoy

