Capítulo 8 —La Emboscada Narrador: El regreso a la finca había comenzado en silencio. Lorena cabalgaba detrás de Franco, dejando que el viento alborotara su cabello mientras trataba de procesar todo lo que estaba sucediendo. Cada crujido de las hojas bajo los cascos de los caballos parecía amplificar la incomodidad que flotaba entre ellos. —¿Siempre eres así de aburrido? —preguntó finalmente, su tono cargado de sarcasmo. Franco no se giró. Su postura, erguida y firme sobre el caballo, no dio indicios de que hubiera oído, aunque su respuesta no tardó en llegar. —¿Siempre eres así de molesta? —respondió sin emoción. Lorena soltó una risa corta, pero la frialdad de sus palabras la hizo sentir pequeña por un momento. Sin embargo, se recuperó rápidamente. —Bueno, considerando que me está

