Capítulo 11—El abismo personal Narrador: Habían pasado semanas desde que Don Enzo le ordenara casarse con su hija, pero la idea seguía rondando, sin agradarle demasiado, en la mente de Franco como un espectro del que no podía escapar. Casarse con Lorena... Era ridículo, ilógico, y, sobre todo, un peso que no estaba dispuesto a cargar. Estaba sentado en el almacén donde solía reunirse con Luigi y otros hombres de confianza. Luigi, como siempre, mantenía una actitud relajada mientras limpiaba su arma en la mesa. Franco lo observó mientras este continuaba limpiándola con esmero, casi con un exceso de dedicación. Una pequeña sonrisa burlona apareció en el rostro de Franco. —Dime algo, Luigi. ¿Extrañas la acción? Luigi levantó la vista, arqueando una ceja, aunque no dejó de pasar el paño po

