Leonardo Los labios de Mia eran completamente adictivos, la había besado una vez y simplemente no pude parar, quería besarla cada vez que pudiera. Esa sensación hacia dejado una huella en mi pecho, era como si lo que hubiese sentido antes por Pilar no importabara ahora, Mia despertó algo en mi, un deseo más grande de tenerla a mi lado, de no dejarla escapar nunca, me despedí de ella más a fuerzas que con ganas pero debía dejarla descansar y si seguía besandola las cosas se pondrían más calurosas de lo que ya estaban y debía darle su espacio, tratarla como la reina que era y no dejarnos llevar por los instintos del cuerpo. Apenas y entre a mi habitación busque mi móvil y llame a papá, tenía que salir de dudas y solo el podría decirme que esta pasando, el motivo de estos sentimientos.

