Mía Nunca en mi vida había sentido tanta vergüenza como ahora, juro que volviendo a Houston golpeare a Evans hasta cansarme, ¿Cómo se le ocurre decir eso? Y peor, ¿Cómo se me ocurrió poner el altavoz en el móvil? Claro la razón era obvia no creías que volviera a hacer las mismas cosas. -Deja de dale vueltas al asunto- Leo rio mientras mirábamos por el balcón -Mataré a Evans cuando regrese- mencione haciéndolo reír, su brazo rodeo mi cintura y su rostro bajo hasta mi cuello aspirando mi aroma -Tengo duda en algo- menciono por lo que me gire para mirarlo -¿En qué cosa? - pregunte y el sonrió -No te considero una persona amargada, ¿Porque tu hermano si? - pregunto y yo sonreí de todas las cosas que pudo preguntarme me salía con eso. -La respuesta es sencilla, en el trabajo soy como un

