-Y Lauren, te lo repito una vez más. No quiero que estés todo el día fuera de casa, tienes obligaciones aquí.-Repetía Emily para Lauren. -¿Qué? ¡No me puedes obligar a quedarme todo el día aquí! ¡Casi tengo 18! -Exacto. Casi. Así que todavía no te mandas sola. Yo mando aquí. Yo soy tu madre.- le respondió.-Así que si yo digo que te quedes, tú te quedas. -Ugh. ¡¿Así que así son las cosas contigo?! -Cosas muy malas están pasando en el mundo de afuera. No me permitiré perderte Lauren. ¡No puedes estar todo el día fuera como si nada y esperar que no me preocupe! ¡Mierda Lauren! -Ni siquiera te preocupaste por mi cuando estuve presa. -¡¿Y cómo querías que me enterara?! Ni siquiera gastaste tiempo en contarme como llegaste ahí. -¡Ni siquiera te preocupas por mí! -Todo es tu culpa. Tú te

