-Hey.- Lauren le abrió la puerta a mi ruloso amigo. -¿Cómo estas preciosa?- ella se sonrojo y deposito un beso en su mejilla, permitiéndole el paso a Austin a casa. Casa... Bueno técnicamente era la casa de Lauren y su pequeña familia, pero lo sentía parte de mi patética vida. Lauren y Austin subieron las escaleras, pero no se dirigieron a la habitación de la chica, sino... Al final del pasillo. -¿Y esto?- susurre, mientras los seguía. Ella abrió la puerta y dejo pasar a Austin primero, luego se giró para encararme. -Luke, ¿me seguirás a todos lados hasta que la muerte nos separe? -Amen.- sonreí. Ella rodo los ojos y entro a la habitación, cerrándome la puerta en la cara. Pero con mi don de atravesar superficies, simplemente pude llegar a su lado. -Wow.- admire a mí alre

