05

1478 Words
-¿Ella? -Ella. -Wow.-Suspiro sorprendido. Joder. Aquella chica seguía sonriendo mientras cantaba, se notaba a kilómetros que disfrutaba lo que hacía. Para ella la música era un escape, una forma con la cual desconectarse... Aunque sea por un tiempo. -¿Por qué una fan?- pregunto Luke. Él tenía que compartir su vida con las fans, ahora que era un Guardián... También lo tenía que hacer. No malinterpreten, Luke amaba a sus fans. Pero solo el hecho de tener que cuidar a alguien que no diga solo "Luke te amo, eres mi ídolo, no sé qué haría sin ti, bla bla bla" le atraía más. -¿Fan de qué?- pregunto desconcentrado Josh. -Fan mío, de los chicos, de la banda. -En todo caso, sería fan solo de esos chicos, no tuya. Ya no estás en la banda, Luke.- se rio el arcángel, para él era hasta gracioso la inocencia de Luke. -¡Que no estoy muerto! Solo es un sueño. -Okey Luke, no volveremos de nuevo a lo mismo. Quiero decirte que ella no es tu fan exactamente.- Sonrió. -¿Como que no? Ella nos debe amar. Me debe amar a mi.- sonrió con egocentrismo. -No lo creo. Creo que hasta les tiene algo de rencor.- suelta. -¿Rencor? ¿Qué es lo que le hemos hecho?- cuestiono. -¿No te acuerdas de ella? Luke miro nuevamente a aquella chica, que ahora cantaba una canción conocida de Nirvana, esos ojos verdes penetrantes... Si, la conocía de algún lado. Pero mierda, ¿De dónde? ¿Quién era ella? -Conozco esos ojos...- susurro. -¿Que más? El chico de cabellos rubios volvió a observar a aquella chica, su nariz, su boca, todo se le hacía conocido. Pero... ¿Acaso esa chica misteriosa había formado parte de la vida de aquel chico? -Am no, no siento. Creo que solo la he escuchado una vez en mi vida con Cesar.- respondió al fin. -Bueno, tienen tiempo para pasar juntos. Así que... Está bien, te darás cuenta luego. Se quedaron algunos momentos escuchando la dulce voz de aquella chica. Pero Luke tenía tantas preguntas en su cabeza. Tanto que recordar... Tanto que saber. -¿Esta será la última vez que nos veamos?- pregunto. -Oh vamos hombre ¡no! Soy tu arcángel, y te falta aprender muchas cosas sobre este mundo. Siempre te visitare y te daré diferentes consejos, no te libraras de mi tan fácilmente.- sonríe mientras lo abraza, mierda. Luke no podía quedar solo varando en una enorme cuidad sin saber que más hacer. -¿Ella me puede escuchar?- pregunto con algo de esperanza, si ella lo podía escuchar no estaría solo todo el tiempo. -Que te escuche o no solo depende de ella y de que tan grande sea su corazón, si ella decide escucharte o no. -¿Y si no me quiere escuchar?- cuestiono apenado. -Me tendrás a mí. Luke volvió a acercarse a su chica, ella reía mientras hacia algunos acordes de su guitarra de manera rápida, sonriendo orgullosa cuando termino su pequeño riff. -Eso fue hermoso.- le dijo Luke a centímetros de su cara, sonriendo como un idiota.- Me llamo Luke, y soy tu ángel guardián.- se presentó, pero no hubo una respuesta de su parte. -Gracias.- susurro con una sonrisa, el chico rubio abrió sus ojos, ¿Tan rápido? Pero su felicidad se acabó cuando se dio cuenta que ella le agradecía a una niña que había dejado unos dólares en su funda. -Dime cómo te llamas, me gustaría saber tu nombre.- volvió a decir Luke. -Gracias.- volvió a agradecer a ahora un hombre mayor. -Eso fue precioso.- la felicito y siguió su camino. -Pienso igual que aquel hombre.- otra vez ignorado. El decidió sentarse en el suelo justo frente a ella, admirando como la gente la felicitaba. -¡Otra! ¡Otra! ¡Otra!- gritaba toda la gente. -¿Quieres que cante contigo?- pregunto Luke, otra vez siendo ignorado. -Esta es la última. ¿Okey?- sonrió a la gente. Los acordes de aquella canción  comenzaron a sonar y Luke se levantó del suelo rendido, volviendo junto a su arcángel. -Parece que hoy no tiene ganas de hablar.- soltó una pequeña risa irónica. -Lauren. -¿Lauren? -Su nombre es Lauren. -Oh.- se limitó a decir. Cuantas cosas tendría que saber sobre ella, sobre que protegerla y cómo hacerlo. Necesitaba que alguien quiera su presencia. Necesitaba que ella lo necesite. Pero como iba a lograr que Lauren lo necesitara si ni siquiera ella sabía de su existencia. En un momento vuelve su mirada a donde la castaña chica terminaba la canción, luego de recibir varios dólares más, se agacho y los recogió, metiéndolos en su cartera y después introdujo la guitarra a su funda, dando por terminado su trabajo. Saludando a la gente, comenzó a alejarse. Luke la miraba con una sonrisa en su cara. -¿Qué esperas? A partir de ahora empieza tu trabajo.- le llamo la atención Josh. Luke se levantó abrumado del suelo, un poco nervioso. -Mierda, ¿Qué? No, no estoy listo. No sé nada de ella, ni cómo defenderla, ¿Qué pasa con los demonios? Ni siquiera sé cómo identificarlos, ¿Cómo sabré si estoy haciendo bien mi trabajo? ¿Cuándo te volveré a ver? ¿Cómo hago para llamarte si necesito tu ayuda?- preguntaba una cosa tras otra, j***r. ¿Qué haría con todo esto? -Oye, oye. Esto es muy fácil. Solo déjate llevar.- Josh, su arcángel, acaricio su espalda levemente, y de un momento al otro sus alas desaparecieron. -¿Qué paso con mis alas? Oh no.- se quejó. -Ellas aparecerán cuando tú creas necesario. No las necesitas todo el tiempo.-rio mientras sacaba un cigarrillo de su bolsillo. ¿Cigarrillo? ¿Cómo puede ser que un ser tan bueno y bondadoso podía meterse con algo tan peligroso y asesino como el tabaco? -¿Qué se supone que haces?- pregunta preocupado.- Fumar es malo, y tú tienes que hacer todo bien. No entiendo tu punto.- se queja. -El cigarrillo ha acabado con tantas vidas, y tu... ¡Estas fumando!- Josh lleva el cigarrillo a su boca e inhala, luego suelta todo el humo en la cara del aguazul. -Luke, ni los ángeles se libran del pecado. Con esas palabras Luke cayo, si los ángeles caían en el pecado, ¿Qué otras cosas le esperaban a él y a su protegida? -Escucha Henderson, no todo esto es como alguna vez escuchaste o viste... No todo es lo que tú crees. Si vas a estar de esta parte, necesito que estés atento a todo esto. Cualquier cosa te sorprenderá, hasta el ser más inofensivo te puede lastimar, a ti o a Lauren. Si quieres ser un buen ángel, cuídala. Haz bien tu trabajo y tendrás buen futuro.- le aconsejo tomándolo del hombro. Luke trago en seco. Esto es algo serio.- Necesitaras mi ayuda, lo sé. Por eso te daré esto.- otra vez mete su mano en su bolsillo y saca algo así como un pequeño teléfono, pero mucho más actualizado que la tecnología de la Tierra y se lo entrega a aquel chico que lo empieza a examinar. -No se ha caído.- responde contento. -Es un intercomunicador para fenómenos paranormales principiantes. Nada complicado. Luke solo rio y lo guardo en su bolsillo. Volvió a girar y pudo observar la figura de Lauren girando en la esquina. -Vamos, síguela. -Soltó una risa y comenzó a correr por el mismo lado que ella.- ¡Y Luke!- lo llamo y el giro parando su corrida.- ¡Suerte!- le sonrió y de pronto comenzó a agitar sus alas hacia arriba. Perdiéndose en el infinito. Por su parte Luke iba detrás de ella, solo lo separaban algunos metros. -Lauren...-grito Luke cuando estaba frente a aquella figura castaña. Pero como venía pasando desde que bajo, ella no se percató de su presencia. Ella llevaba sus auriculares negros sobre sus oídos, ignorando a todo el mundo y seguramente tarareando una vieja canción, que le hacía acordar a esos tiempos cuando Luke vivía. -Lauren.- Volvió a gritar el chico rubio, pero ella otra vez no respondió. La abrumacion de él comenzó a crecer cada vez que se acercaba a la avenida, su deber era protegerla, y ya la estaba por perder nuevamente. Ella se encontraba en su propio mundo, y no se percató de mirar a los dos lados antes de cruzar por la transitada avenida, Luke grito fuertemente y corrió hacia ella, pero la distancia era demasiada. En ese momento en el que él pensó que todo estaba perdido, sus enormes alas volvieron a aparecer en su espalda, con cierta alegría dio un salto y sus fuertes alas hicieron que se elevara del suelo, y que rápidamente llegara arlado de Lauren, justo para ponerse frente al enorme auto que casi la llevaba puesta, haciendo fuerza parándolo. Dirigió su mirada hacia su chica, para ver si esta vez se había percatado de él, pero lo único que paso fue que Lauren... Había terminado de cruzar la avenida sana. Luke maldijo por lo bajo y comenzó a seguirla nuevamente. Esta chica lo volvería loco.
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