Todos nos encontrábamos en un asombroso silencio. Lauren estaba frente a Mitchell, quien la miraba con una sonrisa esperándola. Mi protegida tenía su mirada perdida, pensando que decir. -Claro que...- susurro, levantando su vista y mirando por primera vez a Austin, quien le sonreía tímidamente, también ansioso por saber su respuesta.- Claro que no.- repitió. -¿No?- exclamamos todos en la habitación. Ella sonrió y se acercó a Mitchell. -Por supuesto que no.- soltó una pequeña risa. Todos estábamos... ¿Cómo decirlo? Sorprendidos. ¿Por qué ella rechazaría una propuesta tan buena como esta? Esto podía ayudar mucho a Lauren, más ahora que Emily la dejo sola. -Escucha Lau...- Mitchell tomo de los hombros a mi protegida, mirándola a los ojos.- Si tú dices que no, probablemente este sea e

