UN PESO ADELANTE

670 Words
Marianne descubrió que al finalizar las clases es donde Pilar aprovecha para tener acercamientos con el profesor así que ella también decidió tener estás oportunidades. Y debían ser muy aprovechados, a diferencia de su contrincante ella sabía que posiblemente ella tenía una ventaja: no ser tímida con los chicos. Llevaba puesto una blusa trasparente sin sostén ,dejando al descubierto sus senos, atributos que según ella era su posesión más valiosa, pero siendo tapados para los demás con una pequeña chaqueta. Al finalizar la clase sabía que su momento de atacar había llegado. Se quedó sentada mientras todos los demás se marchaban se quitó la chaqueta y se dirigió hacia donde el profesor que estaba en su escritorio. Él parecía muy concentrado revisando los diferente ensayos que había recibido en esa clase y no se percató que alguien más aparte de él, se encontraba en el salón. Confiada y segura, así se sentía Marianne y con esa actitud llegó hacia él. -¡Profe!-dijo Marianne mientras se inclinaba en el escritorio dejando sus senos a la altura de los ojos del profesor. -¿Dime, en qué puedo ayudarte?-respondió Salume, quién al ver ese panorama tan llamativo buscó inmediatamente los ojos de Marianne y no volvió a bajar la vista. -¡Sabes muy bien en qué puedes ayudarme!- El profesor Salume tomó un lápiz que tenía en el escritorio y con la goma del borrador tocó el pezón del seno derecho y Marianne con este movimiento cerró los ojos de manera sensual. -¡Dos cosas te diré! Uno: ¡Este juego tuyo debe acabar pronto!-dijo Salume aún tocando su pezón derecho, luego cambio al izquierdo. Y dos: ¡Sabes que si sigues tendré que reportarle!- Marianne no dejó de verlo a los ojos en ningún momento, pues quería demostrarle que no tenía miedo a ninguna de sus amenazas. Salume por su parte al ver que no dejaba de verlo, soltó el lápiz en el escritorio y tomó unos papeles y comenzó a leerlos. -¡Yo también te diré dos cosas!-dijo Marianne Una: ¡No tengo miedo a ser reportada!- -¡Sí, ya ví tu expediente y si creo que estás acostumbrada a esta clase de reportes!- -¡Sabes que consigo lo que quiero! -dijo mientras se dirigía a la puerta. A punto de salir se detuvo y volteó a ver al profesor. -Y dos: ¡Si hubieras querido reportarme lo hubieras hecho desde hace mucho tiempo!-y salió con un rostro victorioso. A Salume se le dibujo una sonrisa pícara en su rostro, está chica sabía cómo dejarlo pensativo, nunca ninguna alumna había hecho lo que ella hizo. A pesar que le gustó el coraje que está chica había demostrado, sabía que tenía que frenar muy pronto está situación. Mientras tanto Pilar que observaba el salón desde lejos sintió que no tenía oportunidad frente a Marianne que cada día parecía estar más cerca al profesor que ella. Pasados unos días nuevamente Marianne se quedó al finalizar la clase, luego cerró la puerta mientras era observada por Salume detenidamente, limpio el escritorio del profesor y se acostó sobre él, levantó su blusa mostrando sus senos y puso unas gotas de chocolate derretido en medio de ellos. -¿Me limpias?-le dijo con ojos tiernos. Salume parecía estar tranquilo no demostraba estar sorprendido por el acto de sensualidad que Marianne había hecho frente a sus ojos. Salume puesto los ojos en sus senos , paso un dedo sobre las gotas, sin decir nada y Marianne dejó ir un gemido alto y luego agarró el dedo lleno de chocolate de Salume y lo introdujo en su boca, lo limpió, se bajó del escritorio, se bajó la blusa y salió del salón, colocándose nuevamente la pequeña chaqueta. -Pobre Salume no tienes ninguna idea en qué líos te has metido, debiste haberme frenado cuando podías, ahora ya no huirás de mi,¡Tenlo seguro!- Con ese pensamiento y una sonrisa en el rostro, Marianne se dirigía al otro salón a recibir clases.
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