Mientras perdía y recuperaba la consciencia, Lavender seguía pensando en aquello. Estaba asustado. Tenía miedo de lo que dirían de él si sabían que había compartido una noche con un extraño así como así. ¿Cuáles serían las consecuencias? ¿Qué iba a pasar a partir de ahora? Abrió los ojos una vez más y se dio cuenta de que estaba en el sofá, Oleander estaba justo a su lado. —Ole — en cuanto su voz salió notó que estaba débil y apenas audible. —¡Lavender! ¡¿Qué te sucede?! — Preguntó Oleander angustiado. Lavender no pudo responder. Algo en el se removía con dolor. Cercano a su estómago. Entonces Valerian cargó al Décimo en brazos y lo llevó a su habitación. —Todo va a estar bien — repetía Oleander en el camino —, voy a cuidar de ti toda la noche si es necesario. ¿Eso cambiaría si se ent

