Capítulo 16 Castigados Natalia Seguimos al capitán en un momento tenso y silencioso, mi mejilla me arde y Will no para de limpiarse el labio sangrante. El capitán entra a su despacho y se desploma en su silla, con una expresión cansada y malhumorada que no había visto en mucho tiempo, y me inquieta como su pecho sube y baja. Con la mirada nos indica que nos sentemos, pero cruzo mis brazos detrás de mi espalda tomando mi muñeca, en una posición de descanso militarizada. Esperando la reprimenda y Will solo mete sus manos en los bolsillos de su pantalón deportivo. – En mi vida imagine, como padre ver a mis dos hijos pelearse. – veo de reojo a will como contrae la cara de asco y cuento 1, 2 y 3. – Ella no es tu hija papá. – No hables william – Papá... – Que te calles – le gruño entr

