Giovanni pasó la peor noche de su vida, pero quería ya tenerla y que fuera toda suya para siempre y lo que más lo inquietaba era saber que ella era virgen, eso lo ilusionaba más todavía, así que pensó de qué manera podía lograr adelantar las cosas sin presionarla y se le ocurrió invitar a Franchesca a pasar una semana por la costa del Mediterráneo y mientras desayunaban le consultó. — Franchesca te gustaría pasar una semana conmigo en una isla, pregunta Giovanni, con dulzura. Franchesca quedó sorprendida por la propuesta, pero emocionada por la idea de una aventura tan romántica — Sí por supuesto, respondió ella feliz. Besando sus labios feliz Giovanni dijo — Listo ya me encargo de organizar todo y mañana mismo nos vamos. Durante el día Giovanni se dedicó a organizar el viaje y al día

