El sol se hundía lentamente en el horizonte del Mediterráneo, tiñendo el cielo de tonos carmesí y oro, en la costa, las olas rompían con un murmullo constante como una suave melodía, pero la belleza de la escena no podía aliviar el peso de la tristeza que oprimía los corazones de Franchesca, Giorgio y Janne, la noticia de la muerte de Giovanni los golpeó tan fuerte como un rayo, Giovanni era un joven lleno de vida y con un futuro brillante por delante, ahora estaba desaparecido en el mar y todo indicaba que había muerto, pero ellos se rehusaban a creer hasta no ver su cuerpo. La búsqueda había sido frenética, barcos de la guardia costera, buzos experimentados y hasta voluntarios habían peinado la zona donde sabían que había sido arrojado su cuerpo al mar por última vez, pero el mar guarda

