El mar estaba inquieto aquella noche, las olas golpeaban el casco del barco con furia, como presagiando la tragedia que estaba a punto de desplegarse, Giovanni, con las manos atadas a la espalda, fue arrastrado por el pasillo estrecho y húmedo hasta la cubierta. Vitto, con una frialdad que helaba la sangre, grito tráiganlo acá arriba y luego le apuntó con su pistola sin importar la mira de súplica de su sobrino, el hijo de su propio hermano y le disparó sin titubear, el sonido del disparo se perdió en el rugido del océano, tírenlo al agua dijo Vitto y luego se fue como si allí nada hubiera pasado. Los hombres de Vitto arrojan el cuerpo de Giovanni al agua sin más ceremonias, este cae sin signos de vida. Mientras tanto, en la ciudad, Giorgio yacía en una camilla, luchando por su vida, Jan

