Después de hablar con Aydan, Boreal volvió a donde estaba su familia, como ya era tarde habían encendido una fogata y estaban todos sentados alrededor, Sea y Destan estaban respondiendo las preguntas que le hacían todos, la pequeña Mauren se sentó en las piernas de Sea y Dylan aunque al principio se mostró temeroso del gran tritón, cuando tomó confianza no solo se sentó en sus piernas, también en sus hombros y montó en caballito a su espalda por toda la playa, Sea los miraba y se imaginaba a su esposo en la playa de la isla cuidando a sus pequeños alevines, su sonrisa era hermosa, su hermano la miraba desde lejos sin perder ni un minuto, por lo que se acercó a hablar con ella. - ¿Me vas a contar la historia? – ella lo miró y volvió a sonreír. - Cuando llegamos a casa, Lotán nos tenía lis

