ISABELLA “¿Ali…que…que haces?”, “¿Te puedo besar?” la cara de Alicia se encontraba a escasos centímetros de la mía, me miraba con dulzura, con deseo, con inocencia, con pasión, mientras yo me quedaba completamente petrificada, podía sentir su respiración golpeando mi rostro, podía sentir su aliento sobre mis labios, podía sentir los latidos de su corazón sincronizando con los míos…sabía que aquello no estaba bien, que aquello no debía suceder…lo sabía…pero no lo sentía…mis ojos seguían clavados en los suyos, aquel momento apenas duro unos segundos pero en mi cabeza había sido una eternidad…una eternidad que no quería acabar…cerré mis ojos con fuerza, sintiendo que la situación se me escapaba de las manos, quería besarla…quería que ella me besara…quería sentir sus labios…de repente sentí s

