POV HELENA
- Que... hijo.... desgraciado!!! - digo entre dientes cuando veo la marca
Me miro fijo al espejo y pongo todo en su lugar, cuando estoy segura que todo esta en orden salgo de los baños, para mi mala suerte se que tengo que volver a mi oficina... Le ruego a la providencia que el duque no este ahí... no tengo tanta sangre fría como para hacer como si no hubiera pasado nada...
Abro con cuidado la puerta y conteniendo el aire la abro la puerta y por suerte no hay nadie... camino hasta mie escritorio y me siento, no quiero ni siquiera pensar en que es lo que acabo de hacer...
Casi un par de horas despues, me llama Douglas para avisarme que tengo una visita
- Quien es??? - pregunto pues no espero a nadie
- Mmm el dueño de las flores - dice despacio - quieres que le diga que no estas disponible???
- Si!!! por favor! - le contesto rápido
- Bien, como tu quieras - dice despacio
Cuelgo y me quedo mirando el teléfono, todo el día pienso en lo que paso en la mañana, por alguna razón que desconozco no paro de pensar en el y tener ganas de lanzarme a un pozo.
Al final del día, dejo que pase una hora mas para tener el valor de salir... al final veo que mi esfuerzo por bloquear mi mente si tuvo un efecto en mis actividades.
Toda la semana me la pase esquivando al duque, las pocas veces que lo tuve de frente solo me limitaba a mirar al suelo... soy una cobarde??? pues si...
Estoy muy atareada con la famosa gala, Douglas y yo estamos vueltos locos, pues la organizadora del evento apenas daba un paso sin que uno de nosotros le demos el visto bueno.
- Helena tienes que ir al hotel para ver los arreglos - me dice Douglas - yo tengo que ir a revisar la cartilla de licores que ofreceremos en la gala.
- Esto me tiene sin vida - le digo cansada
- Debe ser perfecto - dice Douglas - el emperador y la emperatriz asistirán al evento... no sabes como son mis pesadillas cada noche
- Lo se!!! - le contesto - pero no hacemos magia!!!
- Pues ojala pudiera - dice y me pasa la lista de flores aprobadas por el duque - tienes que hacer que todo que se vea perfecto
La lista de flores es absurda, son muchas...
- Es hora de que te vayas - dice mirando la hora - tienes que asegurate que quede muy hermoso.
Conducir hasta el hotel se ha hecho bastante tedioso, en el salón hay muchas cosas, como es un evento de un alto m*****o de la corte, solo lo mejor de lo mejor se usara... la platería del hotel saldrá a relucir como siempre.
- Buenos días, vengo a ver la flores para el evento del sábado - le digo a Roy el gerente del hotel
- Buenos días señorita Bauer - dice el hombre serio - la exposición será en la terraza privada
- Claro - le digo y lo sigo hasta el ultimo piso
- El hotel ha seguido al pie de la letra todas las indicaciones, espero que sean de su agrado - me dice Roy cuando llegamos a la terraza.
Salimos del elevador y caminamos por un pasillo ancho.
- En esta habitación estarán los libros que se expondrán esa noches - dice Roy abriendo primero ese lugar - por favor pase
La habitación es una super suite, tiene una la sala de estar y una gran cocina
- Todo tiene espejos - comento pues, cada superficie tiene vidrio y otros espejos, puedes ver tu reflejo en cualquier lugar
- Es la suite silver - dice Roy a modo de explicación - el mismo día del evento se cambiaran las cerraduras y les entregaremos las llaves, para que puedan traer los libros que van a exhibir.
- Ahora nos iremos a la terraza - despues de ver la habitación y tomar algunas fotografías
Caminamos unos cuantos metros hasta llegar a dos grandes puertas talladas y muy pesadas. a un lado hay una mesa alta y una mujer esperando.
- Buenos días, bienvenidos - dice y al abrirse las puertas, me recibe un salón amplio, un candelabro bastante llamativo en el techo que te deja encandilado, hay varias mesas perfectamente acomodadas, cada una con seis sillas, todo conecta con una gran barra en forma de una u, los grandes ventanales muestran el ambiente abierto con jardines verticales verdes.
A un lado de todo eso, los floristas se encuentran preparados con varias opciones, elijo cuatro para la terraza y otros siete para el salón de la planta baja... al final todo sea por hacer feliz al gran duque.
Cuando estoy conduciendo de regreso a la biblioteca recibo la llamada de Douglas.
- Dame unos minutos para llegar - le digo cuando miro la hora - no te vas a morir si me esperas para comer
- Ya quisiera que solo fuera eso - dice Douglas
- Demonios!!! y ahora que??? - le pregunto apretando el volante
- La cena en la terraza se va a adelantar un día - dice en tono serio
- Que!!! por que!!! - casi grito de la frustración
- Los americanos que donaran unos libros bastante raros - dice Douglas no podrán quedarse y el duque ha decidido mover la fecha
- Esta bien - contesto - pero... los demás invitados???
- Eso ya lo arreglo el mismo - pues llamo a cada uno y solicito la presencia de todos un día antes - dice Douglas
- Claro... quien le diría que no a un duque - contesto entre dientes
- Y apresurate!!! que tengo hambre y la comida ya esta aquí - dice y cuelga
El clima de Viena es frio, así que cuando puedo me doy el lujo de pasar por una cafetería y comprar un par de chocolates calientes extra grandes antes de llegar a la biblioteca.