Capítulo 26 EmmaLas puertas del ascensor se abren silenciosamente y entro en el vestíbulo de mármol de Knight & Payne. La recepcionista, Amanda, me mira con sorpresa. —Bienvenida, Emma —me dice con dulzura. —Gracias —digo con rotundidad. No quiero estar aquí, pero me imagino que, si mi padre ha vuelto al trabajo, y tiene el corazón roto por así decirlo, entonces yo puedo hacer lo mismo. Amanda resopla ante mi desplante y vuelve a centrar su atención en la pantalla de su ordenador. Yo, en cambio, echo los hombros hacia atrás y me dirijo al Foso. En lugar de girar a la izquierda para abrirme paso entre los pupitres hasta llegar al mío, echo una breve mirada para ver a mi padre sentado detrás de su escritorio y luego giro a la derecha. Sigo el perímetro de la sala, sin mirar a ningún sit

