Suspiró profundo, dio vuelta a la llave y entró a la habitación, sí, recordaba como Alice lo había amenazado con irse si se atrevía a entrar, pero no podía más, necesitaban hablar, explicarle como todo surgió y solo rogaba para que le creyera o al menos lo perdonara. Ella no podía creer que él sería capaz de fallarle de esa manera. Tenía la esperanza de que al dejarla tranquila por toda la noche, le hubiera dado el tiempo y el espacio prudente para pensar las cosas y tal vez ya no estuviera tan molesta con él, pero al entrar se quedó estático al no verla en la cama, se acercó al baño y suspiró de nuevo cuando escuchó la regadera abierta, estaba tomando una ducha. Se sentó sobre la cama notando sobre ella la bata de su novia, la acaricio lentamente y lleno de frustración, luego la llevó ha

