Eliza estaba tan excitada que no pensó en parar hasta realizar su cometido, por fin iba a hacer su sueño realidad, Demian le estaba correspondiendo de una manera tan cándete que estaba feliz y realmente expectante, pero todo se fue a la mismísima mierda cuando el azabache nombro a Alice sin pensar, era tan poco su amor propio que incluso dejaría pasar el inconveniente con tal de seguir, él no lo pensó igual. Se separó de ella y la miró con cautela. ¿Qué estaba haciendo? No podía, no cuando Alice era en lo único que pensaba en ese momento, aunque ella le había sido infiel él no podía hacerle lo mismo porque simplemente no le nacía usar a Eliza para eso. Se paró de la cama y abrocho su camisa, ni siquiera estaba excitado, simplemente se iba a costar con ella por siempre enojo, tampoco era ta

