Narra Damián No hay un solo día en que no deje de pensar en Hila, y se supone que no debería de hacerlo, ya que ella jamás me dio la oportunidad de hablar con ella y que todo fue un malentendido, pero después descubrí que estaba con Damián, y eso me convenció que nunca estuvo enamorada de mí, que, si soportó este matrimonio, fue para al final estar con él y ahora resulta que Armando está interesada en ella. No es más que una hechicera y manipuladora, que debajo de esa fachada de niña buena, se esconde todo lo contrario. —Dayana. —Le llamo y ella me mira con atención. —Dime, cariño. —Me sonríe con seducción y le hago señas para que se siente en mi regazo y así lo hace. —Quiero que adelantemos la boda. —Le digo y parece no creer en lo que le acabo de decir. —¿Lo dices en serio? —Asien

