Después de habernos despedido de la familia de Jasón empezamos a caminar hacia el estacionamiento en donde estaba el auto de Jasón y de la nada ambos empezamos a estallar a carcajadas. - Adiós suegro – imito mi voz Jasón. - Al menos no quería obligar a una ancianita de 90 años a bailar Say So – dije riendo a carcajadas. - Creo que nunca jamás me volverán a pedir que asista a una cena familiar – dijo riendo. Jasón empezó a manejar de regreso para ir a dejarme a mi casa y parecía que ambos nos habíamos tomado en serio de olvidar lo que había sucedido porque ninguno de los dos hablo por todo el camino. Estaba viendo el camino y el cielo estaba oscuro y nublado, parecía que llovería esta noche, mire la hora del auto y eran las 11:45 pm, fue un largo viaje en él cual Jasón no paraba de hace

