Evite a la jefa y me tomé mi tiempo para responder el mensaje de Adriel lo que ocasionó que muchas enfermeras estuvieran expectantes a mis gestos. — ¿Qué? Por Dios parecen viejas chismosas. Me reí y me marché de ahí, mis colegas eran sumamente agradables y lograron ganarse mi confianza en poco tiempo. — No estaba molesta solamente que no tenía tiempo de contestar — le escribí mintiendo — a la hora que me escribió estaba ejerciendo presión sobre el pecho de un hombre para que no se desangrara, ni siquiera he tenido chance de tomar un café y Dios sabe que me muero por probarlo. La respuesta a mi mensaje no se hizo esperar una vez que lo envié, mis manos abrieron la respuesta y yo sonreí solo con leer el inicio. — ¿Usted? ¿De que habíamos hablado Lucía? ¿Acaso quieres que te recuerde las

