— Rea, espera antes de que te vayas — ella se detuvo — ya sabes, cuando necesites de nosotras sólo dinos, sabes que no estás sola y que hicimos un juramento de estar la una para la otra fuese cual fuese la circunstancia. — Gracias Lu, tendré en cuenta esto. Espero que las cosas con la adopción salgan bien, lo mereces. Me dieron la adopción de los niños y estábamos todos sumamente felices y con mucho ruido en la casa. Una llamada de Dánae hizo que todas nosotras hiciéramos una reunión en la casa muy pronto. — Bien — le dije — ¿Qué tienes que decirnos? — Les tengo buenas nuevas — mencionó — finalmente después de tanto trabajo logré reunir el dinero para comprar el local y abrir mi negocio de venta de waffles — dijo emocionada — haré mi sueño realidad. Dánae nos había comentado que querí

