Después de una larga ducha en la mañana, caigo en cuenta que estoy de muy buen humor, ya que al mirarme al espejo y observar con detalle mi vientre, mi corazón se llena de amor. Está creciendo una personita dentro de mí. Me visto con una blusa holgada de chiffon blanca, unos jeans negros, botines del mismo color y una chaqueta de cuero. Tengo ganas de ir al centro comercial a comprar cosas para mi bebé, ya tengo diecisiete semanas y no he comprado absolutamente nada. Bajo las escaleras, buscando mi celular en mi desastroso bolso, pero me encuentro con una escena bastante peculiar en mi sala. Miller al parecer discute con una señora mayor, de unos cincuenta años, que en mi vida había visto. Está vestida elegantemente, su cabello corto va de color plateado, la hace parecer sofisticada. Mir

