Cap. 20- La Boda.

1118 Words
Cap. 20- La Boda. El Alfa Mariano se encontraba nervioso junto al Alfa Juan, sus padres se veían orgullosos, el despliegue de lujo era para marcar el poder de “Cueva de Lupus”. Kairos mantenía la distancia con los invitados, odiaba el motivo por la que se habían reunido, pero le daba la posibilidad de estudiar a los miembros de las diversas manadas bajo su control. Beta Valentina llevó a rastras prácticamente a un Alfa Santiago decaído, era la primera vez que se enfermaba desde que recibió a su lobo, se vistió con desgano y la acompañó hasta el lugar de celebración. Valentina no pudo evitar ponerse un vestido blanco estilo sirena que se robaría toda atención; había visto el vestido estilo princesa completamente vaporoso e inocente. Los hombres lobos no se sentían atraídos por ese estilo, adoraban a las mujeres sexy, esa Omega gorda como un barril solo se sentiría humillada por ella. Santiago notaba la actitud infantil de esa Beta, no importaba que tan bien le quedara esa ropa nunca se vería tan bien como Raven. Al ver el lujo de la boda, Valentina le sujetó el brazo con fuerza y le susurró con furia al oído: - ¡no es justo que tengan esta boda! – tratando de conseguir algo de apoyo, pero solo recibió burlas: - ¡te hubieras casado con el consentido de la manada! – Ceremonia Kairos sería quien dirija la celebración, conocía el temperamento de su mujer y nunca aceptaría una boda, por lo que disfrutaría hasta el último momento de esta fiesta. Omega Nina estaba sentada en la primera fila, pero alejada de las elites. Kairos le hizo un gesto amable y envió a su gente para que la acompañe, todos sabían cómo mantener las apariencias, Nina dentro del palacio del Rey Licántropo era alguien importante. El Alfa Eliseo al ver a la Omega no podía creer lo que sus ojos veían, la belleza de esa Omega no tenía comparación y el ajuar era digno de una reina, con calma preguntó: - ¿tu suegra preparó este ajuar? – era sospechoso que su nuera sea tan considerada. Raven bajó la mirada con fingida sumisión: - Alfa Eliseo, adoré el ajuar que me entregó la Beta Liliana, pero esto es un regalo del Rey Licántropo. No me atreví a rechazarlo, su guerrero dijo que si no lo usaba debíamos atenernos a las consecuencias. – con la voz entrecortada a punto de llorar. Eliseo la consoló – Querida, si es un regalo de nuestro rey debemos aceptarlo, solo que las lobas presentes seguramente se sentirán amenazadas por tu belleza. Promete ignorarlas, no queremos que nuestro heredero sea afectado por el ambiente hostil. - le dio un beso en la frente y la volvió a cubrir con el velo. Todos esperaban la entrada de la clásica Omega, con un estilo de princesa bastante vulgar, Beta Valentina había corrido la voz entre las demás damas para que le hicieran sentir su lugar en la escala social. Las puertas se abrieron y la respiración de todos se cortó; la Omega ingresó con un vestido blanco que se ajustaba perfectamente a su cuerpo, la cola medía más de dos metros y los bordados en n***o hacían alusión al bosque helado. En su mano llevaba un ramo de rosas rojas y negras, decorada con un lazo blanco. Los lobos machos aullaban de deseo, mientras sus partes humanas trataban de controlarlos. Santiago estaba haciendo un gran esfuerzo por controlar a Buluk, cuando el Alfa Eliseo la entregó a su hermano. Kairos ofició la ceremonia y al momento de intercambiar los votos hizo lo planeado, levantó su velo y la miró fijamente, ella sabría quien la estaría tomando como esposa. - Te tomo como mi esposa, amante y compañera de vida – omitió su nombre, una señal de que eran para Raven. Ella se hizo la desentendida y repitió los mismos votos, no lo hacía por ese hombre controlador, Omega Nina deseaba que su biznieto nazca en un matrimonio tradicional. Le colocó el anillo que había rechazado y le dio un beso apasionado, con la ceremonia concluida le devolvió el control al Alfa Mariano. Al darse la vuelta todo se volvió silencio, el vestido los había impactado; pero al enfrentarse a la manada los miembros de alto rango notaron que la joven llevaba el collar, la corona y el anillo de la madre del Rey Kairos. Ella mantenía la actitud de una Omega sumisa, pero el peso de las miradas la incomodó. Los rumores corrieron como la pólvora, esa Omega no se comportaba como tal, tenía un porte y aura diferente. Liliana y Valentina se sentían humilladas, querían marcar la diferencia social entre ellas y Clara, ahora si hacían algo en su contra quedarían como mujeres celosas. Kairos fue el primero en abrazar a la novia y susurrarle al oído todas las cosas que le haría la noche de bodas, a lo que ella solo respondió con un leve rosón por su entrepierna. Mariano era consiente de toda la interacción entre ellos, por lo que asumió su lugar de pantalla frente a todos los invitados. Alfa Mariano no mostraba signos de ser un renegado, lo que a su madre le brindaba paz, odiaba los rumores que había sobre él. – Cariño, te vez radiante – lo abrazó con dulzura y luego miró a Raven con desaprobación: - te envié un ajuar y te disfrazas de esa manera – levantó la mano para abofetearla, necesitaba hacerle entender quien mandaba, antes de que pudiera tocarla el Alfa Eliseo rompió su brazo sin dudarlo: - Fue un regalo de nuestro licántropo, si vuelves a intentar algo contra Clara no solo te romperé un hueso – hizo seña para que se la lleven, el Alfa Román y sus tres hijos permitieron esta humillación de parte de su suegro. Mariano abrazó a Raven de forma protectora arrebatándola de las garras de Santiago, que intentaba de forma desvergonzada acercarse a la joven, Juan acompañó el actuar de su hermano mayor y se volvió igual de protector con su cuñada. Liliana en pocos minutos sanó la fractura, pero la humillación pública le corroía las entrañas, esa maldita se le había metido por los ojos a todos los miembros de su familia. Valentina observó como su suegra estaba envenenada de la ira, le entregó una copa de champagne: - ¿Ahora entiendes lo que tengo que soportar? – fue filosa en sus palabras. La Beta Liliana – una Omega como ella no sobrevivirá al parto de un Alfa, es cuestión de tiempo. – mirando con furia Raven que se había vuelto el centro de atención de sus hijos, pero lo mejor era mantener las apariencias.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD