Cap. 9- La protegida
Palacio del Rey Licántropo
Kairos al sentir que Raven había huido del palacio, fue en búsqueda de Omega Nina, estaba seguro de donde se encontraba; pero necesitaba conocer detalles en la dinámica de las gemelas.
La Omega se encontraba retraída con los ojos apagados, era muy difícil guardar el secreto y no poder descargar sus miedos y angustias por las gemelas.
La fuga de Raven era su preocupación más grande, en el palacio del Rey Licántropo se sentía cómoda y desde que notó el enamoramiento de Kairos con Raven su corazón encontró paz; era el único con la capacidad de protegerla.
Kairos: - ¿Podríamos hablar de ella? –
Nina: - Mi Rey, pregunté todo lo que necesite saber. – con un tono cansado en su voz.
Kairos: - háblame de sus sentimientos, porque niega la existencia de nuestro hijo. – realmente le dolía su negación.
Nina: - Ella parece una joven fuerte, pero tiene un corazón delicado y siempre fue muy susceptible a los comentarios de … usted sabe. –
Flashback:
Al recibir los poderes, Clara se convirtió en una chica popular, sus virtudes eran admiradas por las personas del pueblo. Eso se convirtió en la prisión de su hermana; Nina tuvo que prepararle un nuevo lugar en el sótano de la casa, era vital ocultar su presencia.
Raven nunca hacía berrinches acepto su destino y se mantuvo en las sombras mientras su hermana podía disfrutar de una vida completamente normal.
La adolescencia fue muy dura, Clara no quería cumplir con las normas de la casa y Raven siempre debía mantenerse escondida en su cuarto, con lo poco que le sobraba de dinero Nina compraba libros un poco mal trechos de mitología, eran su escape de la realidad.
Raven nunca hablaba de sus visiones, pero antes de que Clara se integrara al servicio de la mansión del Alfa Román, tuvieron una gran discusión y nunca más regresó al hogar.
Nina sintió como su corazón se rompió el día que su nieta dejo el hogar, no solo era el desapego emocional, era la falta de empatía sobre la situación de su hermana.
Raven se hizo cargo de todos los cuidados de Nina, debía ocultarse en la noche, pero eran sus únicos momentos de libertad.
Fin Flashback
La Omega al terminar de contarle la historia de Raven, no pudo contener las lágrimas; Kairos la consoló: - siempre la protegeré- ahora entendía su forma de vivir la vida.
Omega Nina: - Rave, no logra aceptar su embarazo por miedo a dañarlo, su magia es inestable y reprimió todos sus deseos terrenales desde que recibió su poder. –
Kairos: - lo solucionaremos, soy el Rey Licántropo, quien se atrevería a dañar a mi mujer. – tratando de calmar todos los miedos de la anciana.
El arrebato de su esposa complicaba las cosas, no podía presentarse en la residencia del Alfa Román sin ningún motivo, por lo que se comunico con sus informantes para saber si Raven había cometido algún error impulsivo.
La información que recibió lo puso rabioso, algo estaba completamente mal, solo hablaban del escandalo de Omega Clara. Esconder un cachorro Alfa era un crimen de traición, Clara debería ser ejecutada, pero el Alfa Eliseo le perdonó la vida y le dio un estatus noble a una simple Omega.
Conociendo sus formas de actuar, querían apropiarse del cachorro. Vigilaría un poco más antes de presentarse, su gente protegería a su cuñada, mientras intentaba rastrear a su loca mujer.
Manada “Cueva del Lupus”
Raven se sentía agobiada con tanta gente a su alrededor, ella sabía que solo la veían como una incubadora, pero ser mimada un poco no estaba mal.
Después de tomar un baño relajante, decidió que ya no podía seguir negando el cambio físico evidente en su cuerpo, se coloco la ropa interior de encaje blanca que le envió el Alfa Santiago y se cubrió con una bata translucida en la misma línea; lo despreciaba desde antes pero ahora lo veía como un depravado que se excitaba con una embarazada.
Se miro en el espejo y acarició su vientre, estaba tan asustada por lo que pudiera suceder, pero sentir los movimientos del pequeño en su vientre le dibujo una sonrisa.
Con la mente tratando de imaginar como sería su bebé no escuchó cuando el Alfa Santiago se escabulló a su habitación y la abrazó por la espalda tratando de lograr intimidad, desde que la sacó de la catacumba no podía sacarla de su mente. Le besó el cuello y luego le quitó la bata, Raven fingía dejarse llevar.
Al intentar avanzar con el acto, ella solo lo apartó y se cubrió su cuerpo con vergüenza dejando caer algunas lágrimas.
Raven: -Alfa Santiago, es un hombre casado, Beta Valentina ya intentó dañar a nues… a mi hijo con el Alfa Mariano. Por favor déjenos en paz. – lágrimas precisas y un estado de vulnerabilidad que intentaban conmover al frío Alfa.
Santiago: - No tengas miedo, esa mujer no podrá lastimarlos y nunca vuelvas a decir frente a mí que mi hijo es de Mariano, no me obligues a castigarte. – le selló los labios con un beso apasionado, tratando de tenerla nuevamente bajo su control.
La puerta se abrió y una desalineada Beta Valentina ingresó a reclamarle por lo que acababa de ver, Raven se escondió de forma inocente detrás de Santiago disfrutando como poco a poco esa mujer cavaba su propia tumba.
El Alfa Eliseo ingresó a la habitación molesto por los dramas que había provocado Beta Valentina en tan corto tiempo, cuando fue presentada como la siguiente Luna de “Cueva del Lupus” supuso que era una mujer inteligente como su nuera, pero resulto ser una niña caprichosa y celosa.
Beta Valentina: - Alfa Eliseo, esta Omega está seduciendo a mi esposo ¡tienes que desterrarla! – gritaba como una loca.
Alfa Eliseo: - Mis ojos no ven nada sucio entre cuñados, el Alfa Santiago solo esta cuidando a la esposa de su hermano que esta de viaje, creo que estás con un colapso mental. – si era necesario la encerraría como una loca antes de que pueda dañar a su preciado biznieto.
Le hizo un gesto a Raven para que se acerque y acarició el vientre de su nueva nieta política; luego miro fijo a Santiago: - mantén la distancia con Clarita, ella necesita estar tranquila para que nuestro heredero sea fuerte como un Licántropo. - con orgullo en su voz.
Cuando todos salieron, Raven recordó al padre de su hijo, seguramente estaría bastante molesto por lo ocurrido. ¿el rey Kairos sería un lobo celoso?; se lo preguntó, pero luego le quitó importancia seguramente tenía demasiadas mujeres e hijos esparcidos por el mundo.