No juzgues cada día por la cosecha que recoges, sino por las semillas que plantas. Robert Louis Stevenson Tal y como lo había imaginado, las afueras del autódromo estaban a reventar. Resoplé mientras echaba un vistazo a mi alrededor, me encontraba en una de las ocho hileras que formaban las personas para ingresar, y delante de mí se encontraban aproximadamente unas sesenta personas, por lo que, el ingresar se me estaba convirtiendo en misión imposible. Achiqué los ojos al notar a un hombre grande y corpulento en una de las entradas, pude reconocerlo al instante, era Gabe, uno de los que trabajaban para el equipo de Nash. Sonreí al comenzar a caminar de forma cautelosa hacia él, pues si lograba llegar hasta ahí sin que las cámaras lograran verme, estaba segura que podría entrar, pues no s

