“Ten paciencia: el dolor, con el tiempo, se va. Pero tú habrás crecido y aprendido de él” …… Nash permaneció hospitalizado durante dos semanas completas, en ningún momento se me permitió verlo, para no alterar lo que sucedía en su cabeza en aquel momento según me dijo la doctora, pero eso no había quitado que yo me hiciese presente cada día en el hospital, para preguntar por su avance de salud. —Va a mejorar, Beth —me dijo una vez Indiana con una triste sonrisa—, va a volver a recordarte, no creo que sea tan fácil llegar a olvidar un amor tan grande y bonito como el que Nash siente hacia ti. Había agradecido su manera de tratar de subirme el ánimo, con un leve asentimiento de cabeza, pero cada día que pasaba, esa situación la veía cada vez más lejana. Y como si fuera poco, los padres

