“El optimismo es la fe que conduce al logro; nada puede realizarse sin esperanza” **** —No puedo creerlo —Annie se dejó caer a mi lado en mi cama, llevó su antebrazo hasta su frente y suspiró—, cuando tu padre quiere algo, lucha hasta conseguirlo, ¿No es así? Asentí, aún incapaz de creer en todo lo que había hablado con Lucía en la tarde. Era la dueña de ese restaurante al que tanto le tenía cariño… mi padre me había obsequiado el negocio en el que aprendí a independizarme. ¿Cómo debía de sentirme ante eso? No lo sabía. —Buscaré la manera, pero no quiero volver a la casa por un capricho de mi padre —me volteé hacia ella y le sonreí—, no voy a quedarme mucho tiempo aquí, no es tu responsabilidad mantener a una desempleada, buscaré trabajo y veré donde puedo irme a vivir. La morena p

