Siempre había tenido todo. Cada cosa que pudiese imaginar la tenía. Dinero, mujeres, hombres, popularidad, inteligencia. Todo. La única vez que le quisieron negar algo todo salió mal para el que lo intentó. Algunos decían que pudo haber terminado en homicidio, pero exageraban, asfixiar a alguien no era un intento de homicidio ¿no? Sólo era un escarmiento. Wayne llegó a casa, triunfante. Había logrado un primer acercamiento con el chico que le gustaba. Se quitó el estúpido uniforme que lo obligaban a usar. Odiaba usarlo pero tenía qué. En su antigua escuela no lo obligaban a usar nada en específico pero Aurora era muy injusta. Corrió a su habitación y encendió su consola. Nick, por su parte, llegó directamente a buscar sus deberes. Era su única forma de distraerse del día. Tenía un mensa

