Huxley miraba fijamente a Pato. Era un silencio incómodo, el profesor mantenía baja la mirada. Era vergonzoso todo este asunto. El semestre no iba a la mitad todavía y había estado en esta misma situación ya demasiadas veces. Huxley no lo diría pero ambos lo pensaban. —¿Me vas a decir quién hizo qué? — Preguntó Huxley. —Adivina — respondió Pato queriendo jugar. —Prefiero no hacerlo. La conversación se vio lentamente interrumpida por ruido exterior que se hacía más fuerte. —¡Joder, paren! — Se escuchó a Sam gritar. —¡Aparta, coño! — Escucharon a Blake. Huxley suspiró, Pato volvió a bajar la cabeza. Ambos podrían reconocer las dos voces perfectamente. —¡Ustedes van a ir a prisión, joder! — Gritó Wayne, haciendo que Huxley se sujetará la frente con los dedos. Pato se rascó la barba c

