Rachel White
Tengo que reconocer que, aunque no es la habitación más lujosa del mundo me siento como si estuviera en casa y no me refiero a Figuer Rou, me refiero al domo, sí, el último sitio que creí que sería mi lugar seguro.
Estaba sentada en la cama con Ethan, observándolo cuando sus ojos verdes se encuentran con los míos, antes de si quiera poder decir algo Alexander y Jack entran a este lado de la habitación y se sientan en el suelo, tienen varias hojas blancas en las manos,
—Un momento a solas con mi novia, es todo lo que quería y ni eso pude conseguir —se tumba boca arriba sobre la cama.
—¿Qué pasa, chicos?
—Te conozco mejor a mí mismo, Rachel, no vas a poder dormir a menos que le encuentres una explicación lógica a todo esto.
—Jack, he visto zombies, ya no creo en la lógica.
—Pero tú me entiendes.
—Lo que Jack intenta decir es que necesitamos hacernos una idea de a qué rayos nos estamos enfrentando.
Ethan se incorpora mientras frunce el ceño, mirándonos como si nos hubiéramos vuelto locos.
—Relájense, son solo juegos tampoco es como que nos vayamos a morir, disfruten un poco del momento.
—¿Disfrutar? No conocemos a nadie, podrían ser peligrosos.
—Lo dudo —Jack extiende las hojas en el piso —pero mejor ser prevenidos, hay muchas cosas que no recordamos.
Empieza a escribir algo en las hojas, es hasta que se aparta que veo lo que ha hecho.
—¿Recuerdas el nombre de todos?
—Alex, Alex, si quería estudiar medicina de ley debo tener buena memoria, además son solo algunos nombres.
—Sí, 21 —menciono.
—De los cuales, ya conocía 4, tardaremos un buen rato, pónganse cómodos —toma el primer nombre y tiene lista una pluma —Adam
—Te refieres al chico ¿Rubio? Es lindo —siento la mirada asesina de Ethan sobre mí.
—¿Qué? ¿Ahora te gusta?
—No te voy a negar que tengo una debilidad por los rubios.
—Chicos —Alex pone los ojos en blanco.
—Ya, perdón, creo que Adam es de fiar, se ve que es líder por naturaleza,
—¿Cómo lo sabes?
—Jack, entre líderes nos conocemos.
Termina de anotar la información en la hoja.
—Entonces ¿Podemos confiar en él?
—Sí —respondemos a una voz.
Aunque presiento que es de esa clase de chicos que tienen el ego hasta el cielo, solo digo.
—Juliette.
—Es linda —suelta sin pensar y lo miro entrecerrando los ojos.
No sé ni porque me molesta, se supone que Alex es parte del pasado.
—¿Debilidad por las castañas?
Observa un momento mi cabello.
—A decir verdad, sí.
Mi novio carraspea de manera ruidosa así que volvemos a enfocarnos.
—Es su novia, por la clase de personalidad que tiene Adam, dudo que se haya buscado una chica tímida y sensible, Juliette también es de confianza.
—Jonathan, es el moreno de cabello chino
—Conozco a los de su tipo —interviene Alex —el tranquilo del grupo, pero dale un buen motivo para enfadarse y apuesto que será sumamente agresivo, no sé si podemos confiar en él.
—Chloe, la morena con mucha energía,
Veo que Jack se encargará de anotar todo mientras nosotros damos nuestras opiniones.
—La española —la verdad es que es la única con acento diferente —alegre, impulsiva y se nota que no es de las que les da la importancia debida a las cosas, es interesante, pero tampoco creo que podamos confiar en ella.
—Descartada entonces —mi amigo pone un asterisco al lado de su nombre —Donovan.
—¡No! —exclama Ethan —es su novio y parece que son polos opuestos, pero Donovan se ve que es bastante serio, la clase de persona que te podría matar sin inmutarse, de esa clase de asesinos seriales que son despiadados a la hora de actuar, pero que mantienen un perfil bajo en su vida diaria, definitivamente no podemos confiar en él.
—Has visto muchas películas, Ethan.
—Las suficientes como para saber a lo que me enfrento, Alex.
—Bueno, eso no importa ¿Quién sigue, Jack?
—Landon, pelinegro y con cara de odio hacia el mundo peor que la de Alex.
—¡Oye!
—Sarcástico, realista y centrado —comento —por algo es líder de un grupo, creo que podemos confiar en él.
—¿Qué hay de su novia?
—¿Quién es su novia?
Cielos, Ethan, disimula tu interés.
—La chica del cabello café claro, largo.
Parece que no tiene idea.
—Ah, sí —lo analiza un momento —lo siento, pero no, no creo que podamos confiar en ella.
—Confiamos en su novio y en ella no, eso no tiene sentido, Alex.
—Créeme, Rachel, no importa si son pareja, siempre hay uno que podría traicionar.
—Me imagino que hablas por experiencia —aquí está de nuevo Ethan intentando buscar una pelea —digo, después de todo tú abandonaste a Rachel, dejaste a tu novia sin decir adiós.
—Su padre me obligó a irme, dijo que si no lo hacía se encargaría de quitarme la placa y entonces jamás volvería a ser policía, aseguraba que yo distraía a su hija de los entrenamientos.
—Pero si hubieras querido —hablo sin mirarlo —te hubieras quedado, contigo y sin ti igual destaqué en la academia.
—Lo sé, se te dan bien las armas, entiendo que el desertor fue otro.
—No me mires así, Alex, era demasiada hipocresía, no quería estar en un sitio así.
—Chicos, muy interesante la charla, pero tengo sueño, terminemos con esto, sigue Valerie, es la pelirroja.
—Algo me dice que es demasiado sensible, pero podemos confiar en ella.
—Sí, con ella no hay problema.
—Todo bien.
—Okey, Evan.
—¿El que está serio todo el tiempo?
—Sí, ese, Ethan.
—Me inspira confianza, démosle una oportunidad.
Sigue anotando más cosas, por lo menos nos daremos una idea de lo pasa.
—Christopher, me parece que escuché que le dijeron psicólogo.
—No, apuesto a que te manipulará con facilidad, paso.
—Concuerdo con Alex.
—Sorprendentemente yo también.
—Del grupito de la realeza, William el de cabello c***o.
—Sí, podemos confiar en él —aseguro.
—Me fiaré de tu criterio, amor.
—Pues bueno, pasa la prueba.
—De acuerdo, Isabelle.
—No —respondo de inmediato —siento que hay algo raro en esa chica, no le daré ningún voto de confianza.
—Yo tampoco, así que tacharé su nombre ¿Qué hay del brujo?
—No me fío de una persona que puede hacer magia ¿Alguien en contra? —ninguno habla —perfecto.
—Así que solo confiamos en 6 personas: Adam, Juliette, Landon, Valerie, Evan y William.
—Correcto, al menos por ahora.
—Veremos con que sorpresa nos salen mañana —se pone de pie y Jack copia su acción —descansen, yo muero de sueño.
—Bye, chicos.
—Oh, Rachel
—¿Sí?
Ethan permanece a mi lado, y Alex se queda callado.
—Nada, olvídalo, que descanses.
Cierra la puerta y vuelvo a estar a solas con mi novio.
—Lo incomodaste.
—No lo incomodé, si hubiera sido importante te lo hubiera dicho estuviera presente o no.
—Ethan.
—Es que noto sus intentos desesperados por llamar tu atención.
—Te dije que Alex es cosa del pasado.
—Amor —sostiene mi rostro en sus manos —en algún momento, todos tenemos que enfrentarnos a nuestro pasado, cuando llegue ese momento tendrás que elegir.
—¿De qué hablas?
—Escoge lo mejor para ti —me da un beso tan tierno que me descoloca por completo.
¿De qué estábamos hablando?
* * *
—Mátalos —susurra.
—¿Qué?
—Mátalos a todos.
Me despierto de golpe con la respiración agitada ocasionando que Ethan también despierta.
—¿Qué pasa?
—No lo sé, fue una pesadilla supongo, tuve un sueño tan extraño, nos encontrábamos varados en el bosque y teníamos que jugar algo y obtendríamos un deseo, fue una locura.
—Rachel.
—¿Qué?
—Eso es real.
—¿Qué?
—Tenemos que ir al primer juego.
—Y algo me dice que no es precisamente los juegos que conocemos —lo veo recargado en el marco de la puerta.
—Podrías ponerte al menos una camisa —Ethan le avienta una.
—Pensé que les gustaría la vista.
—Púdrete, Alex.
—Chicos —sale tallándose los ojos —recién amanece, dejen de pelear solo 5 minutos, mi alma se los agradecerá de verdad.
Así que todo ha sido real, no entiendo cuál es el concepto de “real” para la creadora. Terminamos de cambiarnos y bajamos al comedor, la comida ya está servida y para fortuna de todos, nuestra convivencia es neutral, ya más calmados comentamos un poco de lo que había detrás de nuestras puertas, conociendo un poco más las historias del resto, aún hay cosas que no logro comprender, cosas que parecen irreales como que en el mundo de William la magia es real, existen los brujos, los hechizos, las brujas de magia elemental, brujas con magia oscuro, todo parecía sacado de un libro de fantasía, y las cosas que nos contaban eran un poco aterradoras.
Creo que todos Valerie es quien llevaba una vida más tranquila, una escritora reconocida, enfrentando su problema de pérdida de memoria junto a su novio, Christopher quien además trabajaba como diseñador gráfico junto a ella y estaba Evan…, Evan era también diseñador y forma quizá sin saberlo parte de un triángulo amoroso interesante, bueno, tampoco es que pueda opinar mucho.
Landon y Hailey son solo dos jóvenes que quieren permanecer juntos sin importar los obstáculos que se presentes, pero hasta donde sé, Hailey está ocultando algo, es por eso que aún no me fío de ella, parece que no quiere que nadie descubra su secreto.
Y hablando de secretos, el grupo de Mia parece ser una incógnita, es como si entre ellos mismo hubiera cosas que no pueden decirse, su novio Alex, su ex novio Liam, y su mejor amigo Gael, la verdad es que todos los grupos, este es el que me inspira menos confianza, no puedo creer que se oculten cosas, si hay secretos entre ellos ¿Qué impide que los tengan con nosotros?
Adam y su banda, aunque parecen buenos chicos, se ve que el drama abunda en sus vidas, creo que él y su novia son los únicos que parecen centrados, y por la personalidad del chico, puedo quedarme tranquila, se ve que también está dispuesto a proteger a toda costa a los que le importan, siento que el nombre de la banda me es familiar, pero no logro recordarlo.
Y por si no fuera poco, todos se quedaron sorprendidos cuando les dijimos que nosotros tenemos que lidiar con zombies y con un programa que solo quiere capacitarnos para acabar con esas criaturas, obligan a chicos y chicas a que hagan el trabajo sucio mientras los líderes del único lugar seguro que es el domo, se rascan la panza viendo como morimos, ni hablar de los entrenamientos, son la muerte y si no presentas las cualidades que buscan entonces te mandan a los bosques a morir, me reconforta saber que al menos ellos no tienen que enfrentarse a nada de eso.
Una vez que terminamos el desayuno, salimos de la mansión y nos dirigimos al único espacio amplio que vemos, no hay nada, ni una caja, ninguna instrucción ¿Estaremos en el lugar correcto?
—Quizá los juegos se cancelan —bromea Jack.
Y por arte de magia, un gran cristal aparece frente a nosotros teniendo una abertura del tamaño de una puerta, solo vemos los árboles que hay detrás del cristal.
Primer juego: Las simulaciones
Seguimos sin entender nada cuando de repente, observamos que el cristal comienza a mostrarnos imágenes, cosas a las que se enfrentaran en la prueba.
Los miedos siempre frenan a las personas, muchas veces ustedes se han paralizado solo por miedo lo que ha causado las pérdidas en sus historias, no pueden hacer ninguna prueba si no enfrentan el miedo primero.
—Creí que solo eran juegos —opina Landon.
Y yo les dije que en el proceso se encontrarían a ustedes mismos.
—Menuda forma de empezar.
No olviden que todo es solo una simulación, nada de lo que ocurra adentro es real, pero sí tomen en cuenta que, de alguna forma, ese podría ser el final de sus historias, enfrenten su miedo.
—¿Y quién gana? —pregunta Dorian
El que logre salir de la simulación, buena suerte. William, Isabelle y Dorian, pueden pasar.
Observamos que hay una luna roja, que todo está en oscuridad en medio del bosque y que lo único que parece ser un lugar seguro es el fuego que se ve a lo lejos ¿Solo tienen que llegar ahí?
—Eso parece fácil —comenta Evan.
—Sí, el día que sea tú el que se enfrenta a una bruja dime si es fácil.
Puedo ver la preocupación en ellos, es como si no quisieran entrar y a este punto, puedo entender el porqué.
—Phasmatos Provet —la estela roja sale de sus manos.
—¿Qué has hecho? —pregunto.
—Es un hechizo para saber si hay magia cerca, me da una idea de en dónde puede estar el enemigo.
Al notar que no hay nada de magia deciden entrar.
—Mutat in cor meum —susurra al entrar.
Y ahora ellos ya no lucen preocupados, se ven más relajados, no sé para que funciona ese hechizo, pero espero que tenga más porque seguro que los necesitaran, la puerta se cierra y se abre otra que nos deja ver una noche lluviosa en Nueva York, creo que sabemos a quién pertenece esta simulación.
Valerie, Evan y Christopher pasen.
—Es el día del accidente ¿Qué hacías aquí, Evan?
—Ya no importa, Val.
—Entre más rápido nos olvidemos de que Evan existe más fácil será salir de aquí.
Se adentran y la escena cambia, un departamento, un chico esperando cerca del auto, y escucho los pasos de alguien bajando las escaleras.
—No —comenta firme —no volveré ahí.
—Adam…
—No me obliguen, no quiero porque después viene, viene el caos, no quiero estar ahí.
—¿Qué ocurre? —Landon parece interesado.
Creí que tendría que saberlo, digo son amigos.
—La noche en que todo cambió, ese momento nos afectó a todos, el problema con Juls, con Chloe, la desintoxicación…, no voy a entrar, ni siquiera sé qué pasa después.
—Estoy contigo —asegura su novia y toma su mano —siempre contigo.
A veces me resulta lindo ver el efecto que alguien provoca en otra persona, Adam luce más relajado y aunque sé que no quiere entrar, termina haciéndolo junto con el resto de chicos.
La imagen que se nos presenta ahora en el cristal es la de una empresa.
—La pasantía no por favor —suplica Mia —bastante mal la pase ahí como para repetirlo.
—Pues tampoco es mi momento favorito, pero no hay de otra, amor.
—Déjense de cursilerías y entren —es Liam quien se adelanta a cruzar la puerta.
Y siendo los últimos creo que es obvio que la puerta que se abre de nuevo es para nosotros, todo se ve oscuro, estoy preparada para cualquier cosa, en los entrenamientos usábamos simulaciones, no debe ser diferente, es algo a lo que ya me he enfrentado.
Se muestran los zombies, el campo de entrenamiento a lo lejos y las cajas de simulación del lugar.
La creadora tiene un sentido del humor un tanto retorcido.
Puedo ver a un hombre corriendo, intentando con todas sus fuerzas escapar de quienes lo persiguen.
—Zach —siento que mi corazón se aprieta cuando lo veo y corre junto a una mujer —Layla.
—Esto no parece dar miedo —asegura mi amigo.
—Pues debería darte miedo —palmea su hombro —en ese momento, sigues siendo un zombie.
—Que alentador, Alex —ironiza Ethan.
—Acabamos con esto —pido.
Entramos a la simulación y por un momento me olvido de todo, esto se siente tan real que comienzo a temer por mi vida, las criaturas que nos persiguen están llenas de sangre, algunos no tienen brazos, manos, sus ojos son blanco o simplemente no tienen, Alex no está cerca de nosotros, Jack ha desaparecido o puede que sea uno de los zombies que nos persigue, Ethan está a mi lado y ninguno de los dos tenemos un arma con la cual defendernos, toca hacerlo a la antigua, correr con todas nuestras fuerzas.
Bien, que gane el mejor.