Cuando pasé por la casa de Cristal la encontré en la puerta esperándome, desde entonces hablamos del caso Moisés Duran y nada más, ella pretende que soy su jefe y yo juego a que es mi asistente, ambos ignoramos lo ocurrido entre nosotros, escenas que no logro borrar de mi mente y resultan ser fascinantes para mí. Cristal y yo nos hemos encontrado en circunstancias graciosas, de entrada, al conocerle no le veía con malos ojos ni con buenos, sólo era una mujer más en el camino, pero las cosas se dieron y terminé por hacerle mía. Trabajar ayer todo el día como si no hubiera ocurrido nada no fue tarea fácil, por fortuna hoy vamos a ver a Moisés, al menos saldremos de la oficina un momento, donde la tensión s****l es mayor. —Darren, señor ¿Es ese Moisés Duran? —pregunta Cristal. —¿Cómo? ¿Se

