Débora Me gustaba estar con Lían. Amaba estar con Lían, pero… Pero siempre había un pero en nosotros. -Y, bien, ¿qué opinas? -era una de las primeras veces que usaba sandalias altas-. ¿Se nota que no soy experta? -sabía que su mirada no estaba en las sandalias-. Lían. -He, si, digo, no. ¿Específicamente, qué estamos comprobando? Ruedo los ojos. -Hoy es tu cena esa del trabajo, ¿no? Pues debería vestir bien de la cabeza a los pies. -Lo voy a repetir, aunque no me hagas el mínimo caso: no es necesario que asistamos. -Deberíamos -me siento a su lado y empiezo a quitármelos por lo incómodo que se sienten, pero termino con mis manos apoyadas en el sofá del probador porque Lían se toma la molestia de quitarlos por mí-. Aunque digas que no, iremos. Me inquieta la insistencia que ti
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


