LÍAN La molestia que sentía desapareció. El repudio disminuyó y creció en mí la necesidad de volver a ser el hombre que aparento ser solo para estar para ella. -Si, fue por morbo -aseguro. Quería ver en su mirada un poco de tranquilidad, pero como dijo, no me creía. - ¿Cómo las obtuviste? -De internet -miento. Siento que algo dentro de mi ser se duerme, como si se sedara la parte oscura y mala. Ahora solo me quiero acercar y sentir su calor, como si eso fuera a tranquilizar todo mi ser para purificarlo de la maldad que habita en mí. Y me acero, lo hago porque siento que si hago lo contrario mi alma moriría ahogada. -Lían… -pone sus manos sobre mi pecho y me detiene-. Me tengo que ir. Puedo sentir lo asustada que está. El temor en sus ojos al no mirarme es muy evidente. Puedo sen

