A decir verdad, tengo miedo de lo que pueda ocurrir. Tengo miedo de explorar el mundo y salir de mi zona de confort, de tratar de alcanzar el horizonte y no poder dar un paso hacia delante, de empezar a retroceder una vez quiera intentar escapar. Lían me da miedo, pero no de la forma cruel o mala, sino de una forma más agresiva. Con cada toque y cada caricia me dice que estoy hecha para él como él lo está para mí. Y es absurdo, fue muy rápido, pero siento que su ser implora el mío y no me dan ganas de oponerme a eso. En pocas semanas he encontrado un lugar pequeño en sus brazos que me protege, me hace sentir viva y con ganas de expandir horizontes. Él me hace querer dar ese impulso a no quedarme con la intriga de saber qué hubiera ocurrido si…, qué hubiera pasado si…, estaría bien si… Y

