ETERNO| CAPITULO 44

2187 Words

ROMA, ITALIA. Luca esperó pacientemente en la puerta. Franco bajó del auto, quitó sus lentes de sol y fue directo a saludar a su cuñado con un abrazo. Luca puso sus manos sobre sus hombros y analizó su rostro. Había pasado un mal momento, uno realmente malo. Cuando vió que su esposa sangraba sintió que la vida se le iba hasta que comprobó la herida. No tenía la facultad para entrar a Roma y cortarle la cabeza al responsable sin que Luca le diera ese permiso, así que había decidido viajar para buscar esa venganza. Le estaban jodiendo y Luca lo sabía. —Devi essere arrabbiato, lasciami placare quel fastidio. (Debes estar molesto, déjame saciar esa molestia.) —Lo quiero muerto. Esta mierda fue su respuesta por lo que pasó con Domenicco, pero ese hijo de puta está en el infierno. Ten

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