ROMA, ITALIA. —Creo que ha funcionado. —Claro que iba a funcionar, conozco a mi hermano más que nadie. A Luca no le agrada que la gente le diga que no, es caprichoso, entonces, mientras más se le niega algo, más lo quiere—dijo Lucian del otro lado de la línea mientras escuchaba divertido, los acontecimientos recientes. Benedetto no daba detalles, solo mencionaba sobre el agua las cosas que acontecían en la mansión de Roma provocando la diversión del patriarca de la familia. Vaya, parecía que Luca se había obstinado más de lo esperado, pero nada que su propio carácter, no le volteara en contra pronto. Lucian sabía que sería de esa manera, iba a ser duro para Gabriella, como un caballo salvaje que primero iba a dar reparos indiscutiblemente pero después, sería más dócil, lucha era reb

